Por: Soltar Cabos Comunicación

De sol a sol. Desde la encendida noche de Buenos Aires, hasta el pegajoso ritmo cubano junto al Caribe, el continente exhibe barrios vibrantes que reflejan la energía del continente. Éstos son algunos de los mejores spots para que los chilenos disfruten de los lugares más divertidos durante sus viajes. ¡Qué no pare la fiesta!

BOGOTÁ, COLOMBIA

Zona T

Desde el futbolista Carlos Valderrama hasta Shakira. Dicen que no hay famoso colombiano que no haya frecuentado el barrio Zona T, en Bogotá, que recibe su nombre al estar conformado por dos vías peatonales que se cruzan. ¿La razón de su fama? Es uno de los sitios más onderos y chic de la capital, donde se encuentran las principales tiendas comerciales, pubs, cervecerías y restaurantes con su oferta de mesas al aire libre. Los bogotanos lo consideran el epicentro de la fiesta y el buen vivir, especialmente por la presencia de Andrés Carne de Res, catalogado por su dueño como el restaurante bar bailadero más disparatado de la ciudad. La apuesta es comer, beber y luego terminar bailando cumbia, bachata o salsa en alguna de sus dos pistas de baile, o incluso arriba de las mesas.  Por algo ellos mismos se autodefinen como “locombianos”. Sus más de 300 mesas y muros repletos de chapitas, antigüedades y banderas son sólo la punta del iceberg de una alegría que se desparrama no solo ahí, sino por toda la zona.

Panorámica de la ciudad de Bogotá (Colombia).

Panorámica de la ciudad de Bogotá (Colombia).

LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS

El Sol de Santa Mónica

Quienes conocen el barrio de Santa Mónica, en Los Ángeles, dicen que sus calles son incapaces de aburrir. Y que, si eso llegara a suceder (aunque sería muy improbable), la opción es irse a la cercana Venice Beach, donde se  puede disfrutar de su paseo costero mientras ardillas se cruzan de manera despreocupada. En Santa Mónica hay que encaminar los pasos hacia Third Street Promenade, arteria peatonal que nunca descansa gracias a sus artistas callejeros que cantan, pintan o hacen malabares al ritmo que impone el sol californiano. Todo esto mientras se compra en tiendas como Banana Republic y Guess, o se contemplan los árboles podados en formas de dinosaurios, caminando o desde un café con mesas al aire libre. La noche se enciende con bares y restaurantes que atraen a visitantes anónimos y otros que arriban en autos de lujo. Quienes aman la comida picante inician con los burritos y tequilas margarita de Cabo Cantina, un pub ondero y colorinche de estilo casual que pone rock clásico en sinfonolas, al tiempo que se emiten eventos deportivos en sus 50 pantallas de televisión. La noche suele continuar en Brittania Pub, que con su estilo inglés es ideal para saborear una cerveza London’s Pride, antes de ir por más. Santa Mónica combina de manera precisa lo bohemio y comercial. La buena vida, aseguran.

LA HABANA, CUBA

Al Son de la Habana Vieja

Pareciera que el cubano –y quienes visitan la isla– viven al ritmo aletargado que impone el calor, el mar Caribe y el adictivo mojito con su mixtura de dulzor y alcohol. Los habaneros lo pasan bien, y parte importante de esa alegría cubana se concentra en un barrio por excelencia: los suelos adoquinados de la cultural y vibrante Habana Vieja. Es aquí donde día y noche se mezclan los pegajosos ritmos de la música y la comida local, con platos tales como “Moros y Cristianos” o “Ropa Vieja”, en un sector donde abundan restaurantes, cafés y bares, como el mítico Bodeguita del Medio, donde se consume el mejor mojito de Cuba. Desde algunas de sus calles, tales como Empedrado y Lamparilla, la música que se impone es una fusión de ritmos provenientes de España, África y algunas zonas de Asia, destacando instrumentos tales como el bongo, las maracas y flautas de caña de bambú. La cita es cada día en sus arterias y también en sus plazas Catedral y de Armas, donde decenas de familias cantan, aplauden y bailan sin complejos. Para quienes gustan de tragos elaborados, la mejor alternativa es darse una vuelta por el restaurante bar Floridita, “la cuna del daiquiri”, que ha recibido a personajes emblemáticos tales como Pierce Brosnan, Naomi Campbell y el escritor Ernest Hemingway, asiduo del lugar en la década del 40. Una nacida en Cuba nos relata: “Es el corazón de un país que sabe conservar su pasado, al mismo tiempo que avanza sin prisa”.

BUENOS AIRES, ARGENTINA

Palermo Soho

Dicen los porteños que Palermo Soho es el barrio donde la gente no teme mostrarse tal cual es: su estilo, personalidad y lo que hace. En pleno corazón de Buenos Aires, este sector brilla de día junto a plaza Julio Cortázar, donde se reúnen cada fin de semana más de 40 artistas plásticos que venden joyas, carteras y artesanías, mientras miles de visitantes interactúan con ellos y se pasean por sus calles arboladas. Durante la noche, Palermo Soho vibra al ritmo del tango que se escucha desde los bares, restaurantes y de escuelas como La Viruta, donde, según dicen, “entras caminando y sales bailando”. Los más osados optan por el ambiente jovial de The Temple Bar, una casona reciclada, para luego pasarse a La Fábrica del Taco, donde encuentras los mejores y más caros tacos de Buenos Aires, para terminar en Sheldon Pub, que cuenta con DJs y música en vivo. En Palermo Soho sabes dónde y con quién vas a empezar la noche, pero no dónde y con quién.

 

Cantina en Buenos Aires (Argentina). / A.F.R.

Cantina en Buenos Aires (Argentina). / A.F.R.