Por Marisol Ortiz, Asesora Editorial, revista Casa ETC, Diario El Mercurio de Valparaíso

¡Vaya título! podrán decir, parece el nombre de una serie de televisión. Pero no, literalmente se puede, y se llama “Astroturismo”.  En Chile los cielos prístinos de varias regiones son el telón ideal para ver constelaciones que en las ciudades son difíciles por la contaminación lumínica que poseen. Se sabe que los cielos del norte son los mejores del mundo, así tenemos observatorios científicos como El Tololo, Alma, Paranal, La Silla, por nombrar algunos y también otros más accesibles al viajero, como el conocido Mamalluca en Vicuña o el del Cerro Chamán en Santa Cruz.Por eso el que en una iniciativa privada se haya establecido en el Valle de Casablanca, entre Valparaíso y Santiago, el primer Observatorio Astronómico de la zona llama la atención, y no pudimos perder la oportunidad de visitarlo.

En medio del verdor de los viñedos y lo seco de los pastizales, nos vamos adentrando hacia caminos rurales que parecen senderos hasta encontrarnos con “Toki Kura”, que en lengua mapudungun significa ‘hacha de piedra’. Se sabe que cuando los mapuches veían pasar un meteoro, lo que nosotros llamamos una ‘estrella fugaz’, ellos decían que era un ‘Toki Kura’ que caía del cielo.

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La hora ideal para llegar en esta fecha, es alrededor de las ocho de la noche. Al aire libre, bajo las estrellas comenzamos el viaje. Egresados de Astronomía de la Universidad de Valparaíso ofician de guías, y nos introducen mediante una presentación audiovisual al mundo celeste. Paso a paso nos vamos adentrando en la vida de ese universo desconocido, de soles a millones de años luz, de planetas que conocemos y otros de los que teníamos idea. Dos telescopios tipo Dobson de 14” y 8” con diferentes oculares y filtros de calidad nos permitirán observar en el cielo del hemisferio Sur, las Constelaciones de Orion, Can Mayor, Cruz del Sur, Centauro, Vela, Hydra, entre otras, y también nebulosas con las estrellas más antiguas del universo de más de 13 mil millones de años.

En este paseo nos entregaremos a lo sorprendente, a la reflexión y probablemente a la toma de consciencia de lo jóvenes que somos los seres humanos en la historia del universo, de todo lo que ignoramos más allá de nuestra galaxia y les aseguro que se maravillarán con aquello que parece estar tan cerca y podemos disfrutar en nuestro cielo cada noche, al saber que hay un mundo desconocido y fascinante sobre nuestras cabezas. ¡Disfruten el viaje!

 

Observatorio Toki Kura

@observatorioTokiKura