Con motivo de la puesta en marcha de la Corporación Metropolitana de Turismo, evento que se efectuó recientemente en el Castillo Hidalgo del Cerro Santa Lucía, que contó con la presencia de autoridades de Gobierno, alcaldes de algunas comunas y personalidades vinculadas al mundo del turismo, permitió que el intendente de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, junto a otros oradores, se refirieran en forma preferencial, a la importancia y trascendencia de los principales barrios que conforman la ciudad capital de nuestro país, destacando entre ellos la evolución del Barrio Italia.

A raíz de ello, quisimos conocer en detalle la realidad de esta aseveración, por lo que encaminamos nuestros pasos, hacia lo que hoy día es ese sector conformado por las calles Rancagua, Seminario y las avenidas Irarrázaval y Salvador, es decir, parte de las comunas de Providencia y Ñuñoa.

Nos encontramos con la cordial recepción de Franco de Berardini y Paulina Ureta, presidente y tesorera de la Corporación Barrio Italia A.G. Así pudimos constatar que la historia de este barrio, llamado inicialmente Barrio Santa Isabel, por el nombre de la avenida Santa Isabel, que atraviesa ambas comunas de Oriente a Poniente, es un centro pleno de historia, ya que nace a fines del siglo XIX, donde esforzados pioneros le dieron una identidad muy especial, reflejada en su historia, tradiciones, trayectoria, patrimonio arquitectónico y comunidad.

Junto con la creación de la comuna de Providencia en el año 1897, el Barrio Italia fue consolidándose como un sector de la ciudad con una identidad muy especial, emanada del espíritu de sus creadores, pequeños y medianos empresarios, que le dieron vida a un incipiente comercio, al mismo tiempo que nacían hermosas residencias y cités, siendo la fábrica de sombreros Girardi uno de los hitos importantes en la historia del barrio, ya que no debemos olvidar que en esa época, era obligatorio el uso del sombrero, tanto en damas como en varones. Detalles como este, constituyen la plataforma donde surgen visionarios emprendedores, que con su trabajo comienzan a otorgarle una dinámica, que se incrementa en pleno siglo XX, con la instalación de distinguidos vecinos, que le otorgan una especial identidad, la que se mantiene hasta ahora.

EL BARRIO ITALIA HOY
En la actualidad, el Barrio Italia ofrece prácticamente de todo, pudiendo el visitante recorrer más de 20 galerías – incluso algunas cruzan desde la avenida Italia hasta la calle Condell, junto a un sinnúmero de calles donde se puede encontrar antiguas residencias, las que constituyen un patrimonio histórico, tiendas boutiques, muebles, galerías de arte, librerías, jugueterías, artesanías, jardines, colegios, liceos, iglesias, teatros, cafeterías. floristerías, restaurantes con preparaciones de la cocina chilena, mexicana, peruana, japonesa, italiana y orgánica ente otras, junto a resto-bares, gelaterías y pastelerías de primer nivel, las que hacen las delicias del público menor. Incluso más, se ubican barberías, reparadoras de calzado, sastrerías, y otras especialidades del comercio, que hoy se encuentran prácticamente desaparecidas. Mención aparte para las tiendas de antigüedades, que hacen el deleite de coleccionistas y conservadores.

Sin embargo, no todo resulta fácil para el pequeño grupo de personas que forman el directorio de esta Corporación, ya que naturalmente, no todos los comerciantes del sector se encuentran afiliados a ella, por lo que, con mucha entrega han logrado sacar adelante proyectos que favorecen al barrio, tales como la denominación de “Barrio del Diseño”, con que fue distinguido por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, en gran medida gracias al esfuerzo de María Fernanda Lizana y Alejandra Canessa, ambas directoras de la Corporación. Siempre en ese sentido, han consolidado actividades como desfiles de modas en las diferentes galerías, esperándose desarrollar más adelante, una gran muestra en las calles que son la base del sector, para lo cual esperan contar con la colaboración de la Municipalidad de Providencia, cuya alcaldesa está entusiasmada con la idea.

Además se llevan adelante talleres de pintura para niños de fotografía en sus diferentes especialidades, como también generando algunas ideas para potenciar el sector de Estación Caupolicán, que concentra a los mueblistas, artesanos y restauradores pioneros del barrio, los que se ubican desde antaño en la calle Caupolicán entre Girardi y Condell, donde exhiben su arte en la confección y restauración de muebles y obras en madera, una instancia que llama abiertamente la atención del creciente número de visitantes, donde naturalmente se encuentran turistas extranjeros. Su presidente es Héctor Lamur Astorga, con más de 40 años de presencia en el sector.

Finalmente, se puede decir que el Barrio Italia tiene como actividad primordial la informalidad, manteniendo su identidad, con un marcado sentido de gran familia, que invita a ser visitado por turistas y connacionales, en la seguridad que los motivará dar un paseo diferente por la ciudad, donde se observa la cordialidad y sana convivencia que caracteriza a vecinos, empresarios y comerciantes, quienes ven con agrado que prima la seguridad, donde no hay excesos, y en un clima familiar puede ser visitado todos los días, ya que cierran sus puertas a las 20 horas y el sector gastronómico a las 24 horas. Con esa predisposición, esperan atender a todos sus visitantes, quienes podrán observar esa identidad que no poseen otros barrios de la ciudad de Santiago.