Editorial

Periodismo y Turismo

Carta de Aptur Nº1El nacimiento de este boletín viene a concretar una antigua aspiración del periodista de turismo: tener una voz para expresarse, más allá de lo que permiten los medios de comunicación donde presta sus servicios profesionales.

Una voz que le permita dar a conocer su opinión, su punto de vista, su crítica, su orientación, su objeción o su aplauso en torno a las diversas actividades, iniciativas, acontecimientos o programas de acción que se lleven a cabo en el sector turístico nacional e internacional.

Una opinión que refleje un conocimiento cabal sobre lo que sucede en el ámbito del turismo; una crítica que exponga razones sobre lo bueno o malo de algún suceso o proyecto; una orientación fundada y bien dirigida sobre lo que podría o debería hacerse en tal o cual sentido en el inmenso campo turístico: un aplauso merecido ante las realizaciones concretas que hagan realidad objetivos y metas por todos deseadas.

El rol del periodista turístico no puede quedarse en la mera información de lo que está pasando, de lo que ya ocurrió o de lo que se prevea tendrá que suceder. Debe también analizar la realidad en que está inserta su actividad profesional y entregar su aporte en la búsqueda de caminos para el desarrollo.

Hay muchos que desean que la prensa turística asuma con entusiasmo su rol observador. Este boletín es el primer paso en ese sentido. Esperamos que más adelante nadie pida silenciar nuestra voz, será en vano. Y aunque tengamos que gritar, ya no callaremos.

Tenemos claro que el turismo tiene no solamente una connotación económica, de aporte al desarrollo nacional, como generador de divisas. Posee también una connotación social de gran trascendencia y es reconocido por las Naciones Unidas como uno de los derechos esenciales del hombre.

Nuestro deber es colaborar para que el descanso, las vacaciones y los viajes estén realmente al alcance de todos los trabajadores, sin discriminaciones de ningún tipo, impulsando la adopción de medidas inmediatas que permitan crear las condiciones para que esto así ocurra.

Creemos que cuando se habla de desarrollo turístico se está pensando en el planteamiento anteriormente descrito y no solo actuando con un criterio exclusivamente economicista de cuánto invierto, cuánto gano.

Nuestro deber es cuidar que el despegue del turismo no afecte la existencia misma de los recursos que lo permiten: nuestra riqueza patrimonial, cultural, el equilibro ecológico en la naturaleza, la preservación del medio ambiente en general.

Creemos que el turismo es un factor primordial en la integración de los pueblos y que para que ello sea realidad debe otorgarse un trato respetuoso y justo al visitante, tanto en el contacto humano como en la relación comercial.

Nuestro deber es denunciar los hechos que entraben este desarrollo o tuerzan su objetivo hacia otros fines. Nuestro interés es colaborar en la orientación de este camino. Estamos en nuestro derecho de hacerlo.

(Texto corresponde al Editorial del Nº 1 de la Carta de APTUR, publicada en julio de 1985 y que representa fielmente nuestro pensamiento en la actualidad, en abril de 2016, 31 años después. Queda, entonces, mucho por hacer antes de que vuelvan a pasar 31 años y este planteamiento siga vigente).