Por Rafael Torres Arredondo

Gestor Cultural
Director Museo de Bellas Artes de Valparaíso

 

 

 

 

 

Las colecciones del Museo de Bellas Artes de Valparaíso, el Palacio Baburizza”, son una clara línea de tiempo de la pintura chilena, la que no tiene la larga data de otras naciones, como las europeas principalmente, si no que casi va de la mano con la historia de la república.

Entre los autores que el Museo exhibe podemos encontrar a los denominados “precursores extranjeros”, aquellos maestros que, llegados de otras latitudes, hicieron academia y formaron algunas generaciones. Así, los nombre de Rugendas y Somercales, son parte de esos artistas, que habiendo tenido otro país de nacimiento, en Chile son muy reconocidos hasta nuestros días.También el Museo cuenta con obras de todas aquellas generaciones de artistas nacionales, que han sido significativos al arte clásico nacional: los “grandes maestros”; el “grupo de los 10”, el “grupo Montparnasse”, la “generación del 40” y la no menos significativa “generación porteña”, entre otras, tienen su representación en nuestras colecciones, hoy exhibidas a toda la comunidad.

Desde el Museo entendemos que nuestro rol divulgador, no sólo pasa por mostrar las obras y con ello dar a conocer a los creadores, si no que sentimos que debemos ir un poco más allá, y es por ello que hemos editado un nuevo libro, dedicado a los “Grandes Maestros de la Pintura Chilena”, presentes en el museo, los reconocidos Pedro Lira, Alfredo Valenzuela Puelma, Alberto Valenzuela Llanos y Juan Francisco González. De todos ellos, que están presentes en el Museo con sus obras, queremos que la comunidad conozca su vida de manera más en detalle, que podamos conocer mejor como estos hombres fueron forjando una carrera artística, muchas veces no exentas de vicisitudes y problemas de tipo  personales, económicos y de otras envergaduras, pero que  pese a todo, ellos fueron capaces de dar el necesario espacio a la vocación y al talento, lo que finalmente significó que sus nombres estén inscritos con letras de molde en la historia del arte chileno.

Desde luego que contar con sus obras en nuestras colecciones, nos da mucha alegría y nos pone en un privilegiado lugar de la escena museográfica nacional, toda vez que contar con su trabajo y poder presentarlo a los visitantes, es una condición que no muchos museos nacionales pueden realizar. También es un privilegio y un motivo de satisfacción, poder editar este libro, lo que es posible gracias al concurso del Gobierno Regional.

Sin querer parecer autocomplacientes, estamos muy conformes con el resultado obtenido en este trabajo, que hace ya bastante tiempo veníamos preparando y que hoy finalmente es una realidad. Gracias al aporte económico recibido para su edición, podremos entregar de manera gratuita a muchos colegios y bibliotecas públicas este material, para que esté al alcance principalmente de niños, niñas y jóvenes, que son las futuras audiencias.