El pasado sábado 7 de octubre se realizó la ceremonia oficial de inauguración de la nueva pista del Club Aéreo Curacaví, con la cual se dio inicio al Festival Aéreo 2017, en el Aeródromo Curacaví (SCCV).

La ceremonia fue encabezada por el presidente del Club Aéreo, Héctor Kappes Berríos, y contó con la presencia del director general de Aeronáutica Civil, general Víctor Villalobos; del alcalde de Curacaví, Juan Pablo Barros; del director de la Junta Aeronáutica Civil y autoridades nacionales, con la destacada participación de centros comunitarios, sociales y representantes de la Asociación Nacional de Periodistas de Turismo de Chile, APTUR Chille.

El presidente del Club Aéreo de Curacaví, Héctor Kappes Berríos, en su discurso de inauguración de la nueva pista del aeródromo.

En su discurso, el presidente del Club Aéreo recordó los 45 años de vida del club y del esfuerzo de cada uno de los socios para formar esta institución, la que se destaca por su vínculo con la comuna a través de sus tradicionales festivales aéreos (el de hoy corresponde a su sexta versión), los que incorporan shows aéreos y vuelos populares, además de una feria costumbrista, todo lo cual implica un gran aporte al turismo comunal.

La nueva pista asfaltada tiene una longitud de 800 metros por 18 metros de ancho y quedó en condiciones de atender en forma eficiente las más de 3.500 operaciones que se realizan anualmente y donde operan los clubes aéreos de Curacaví, Club Adolfo Menadier, Club Comodoro Arturo Merino Benítez, Paracaidismo Chile y los centros de Mantenimiento Aeronáutico AVIAC y de CONAF.

El director secretario del Club Aéreode Curacaví, Pablo Tirado Berroeta, junto al director der Gestión de APTUR Chile, Británico Cancino, en la pista recién inaugurada.

Este proyecto fue desarrollado íntegramente por el Club Aéreo de Curacaví, poniendo a disposición de la comunidad una infraestructura aeronáutica de primer nivel (con torre de control AFIS, estación meteorológica y cámaras automatizadas, servicio de combustible, hangares, estacionamientos, club house con salas de clases, wi fi, piscina, mantenimiento, etc.).

Todo esto dentro de un terreno con gran potencial de desarrollo, cuya superficie es de 30 hectáreas, y con una interconexión vial única (Ruta 68, a 45 minutos de Santiago), lo que convierte a la comuna en una interesante alternativa de operación aeronáutica de la Región Metropolitana tanto para clubes, escuelas de vuelo y de apoyo para el combate de incendios forestales.

Además, constituye un importante polo de desarrollo para una amplia infraestructura gastronómica típica y muy cercana al aeródromo, así como de las importantes viñas cercanas que se encuentran en el hermoso valle de Casablanca, muchas de las cuales poseen sus propias pistas, permitiendo con ello fomentar, en forma sustentable, el turismo entre Santiago, Algarrobo, Viña del Mar, Casablanca y Curacaví.