Texto por Soltar Cabos

Río de Janeiro es sin dudas el destino sudamericano con el mejor emplazamiento geográfico, un lugar que encanta más allá de su cercanía con el mar, sus casas y edificios que adornan las laderas de sus cerros, la arena blanca de sus playas, el verde intenso de sus bosques tropicales. Río es la combinación perfecta entre lo urbano y la naturaleza, lo que hace de esta ciudad un importante destino turístico para los chilenos.

Durante agosto, Río será sede de uno de los mayores espectáculos deportivos del mundo, los Juegos Olímpicos, por lo que compartimos algunos de los imperdibles para estas fechas en caso de que vaya a darse una vuelta al epicentro de la cita de los anillos.

Vista aérea de Rio de Janeiro (Brasil), sede de los JJOO 2016.

Vista aérea de Río de Janeiro (Brasil), sede de los JJOO 2016.

Imperdibles

  1. Imposible no deslumbrarse con la magnitud de la ciudad de Río de Janeiro cuando se la ve desde la cima del Cerro Corcovado. La cumbre se ubica a 709 metros sobre el nivel del mar y sobre éste se levantan otros 38 metros de altura del Cristo Redentor.
  2. Ver el atardecer en el Pan de Azúcar. Desde ahí se pueden ver no sólo las playas de Copacabana e Ipanema, sino también saludar al Cristo Redentor y a sus pies Praia Vermelha, llamada así por la tonalidad amarilla de su arena.
  3. Conocer el Teatro Municipal, un bello edificio inspirado en la Ópera de París, que actualmente se utiliza para el disfrute de representaciones de danza y música.
  4. Destacando en pleno barrio de Lapa se encuentra la Escadaria Selarón, 215 escalones cubiertos con aproximadamente 2 mil mosaicos de cerámica rojos, verdes, amarillos y azules, una excelente muestra de arte callejero admirable a la vista y que fue construido por Jorge Selarón, chileno nacido en Limache.

También se recomienda una visita a los barrios típicos de la ciudad, el Centro histórico, Lapa y Urca, Copacabana, Ipanema y Leblón. Para los que viajan con más tiempo deben ver un partido en el Maracaná, visitar el museo de los deportes, conocer la samba en la Samba City, recorrer las favelas en teleférico, además de visitar Paraty y Buzios.

“Para las reservas de tour, el turista debe considerar el precio y comodidad. Subir Corcovado en temporada alta puede tardar más de tres horas. Ante tal expectación por los Juegos Olímpicos, hay que tener conciencia de dicha situación. Lo mismo ocurre con Pan de Azúcar para un viaje en teleférico”, advierten desde una renombrada agencia de viajes que hace un llamado a disfrutar también otros atractivos panoramas en la región.

Y para Disfrutar Más de la Ciudad Carioca…

Para disfrutar de la gastronomía, sin dejar de lado el turismo, comer feijoada, tomar jugos naturales de frutas y comer petiscos en algún «botequim» (pequeños bares de barrio). Por otro lado, no se recomienda usar joyas ni nada llamativo que sea fácil de «cortar», y nunca dejar las cosas en la playa sin cuidado mientras te bañas.

“Recomendamos fijarse en los tickets aéreos. Muchas veces el vuelo llega a un puerto aéreo y parte desde otro. En Río de Janeiro el turista puede arribar a dos aeropuertos: Internacional de Galeão, el principal aeropuerto internacional de la ciudad, o al Aeropuerto Santos Dumont, que es utilizado para vuelos regionales, y que está a menos de un kilómetro de una estación de metro. Las distancias son considerables entre uno y otro, por lo que se recomienda chequear el itinerario.”

El Fiestero Barrio de Lapa

No es casualidad que el rapero Snoop Dogg haya escogido los 2 mil azulejos de la popular escalera de Selarón, en el barrio de Lapa, como lugar para filmar su videoclip musical Beautiful. Se trata de la cuna de la bohemia de Río de Janeiro que atrajo al cantante y a miles de visitantes que vibran aquí al ritmo de las rodas de samba, una variante afrobrasilera de dicho estilo musical, que combina movimiento intenso de caderas, canto y poesía. Todos los participantes se reúnen en un círculo al que llaman Roda, al tiempo que las autoridades cierran calles para permitir éste y otros espectáculos multiculturales. Zona de bares, restaurantes y discotecas a pasos del simbólico Arcos de Lapa, un enorme acueducto construido a mediados del siglo XVIII. Tras épocas de vitalidad y decaimiento, hoy el barrio vive una época de esplendor. Una muestra de aquello es el Circo Voador, un espacio cultural que alberga toda clase de espectáculos musicales y artísticos, frecuentados en su mayoría por hipsters y gente cool. En 1982 se inauguró como un circo en la playa de Ipanema, para luego ser trasladado en 2004 a Lapa en forma definitiva. Así, quienes vienen hasta aquí saben que el día comienza al caer el sol, con largas noches que bullen de vida, caipiriñas y samba.