Sudamérica presenta todo tipo de paisajes, ecosistemas, flora y fauna. Chile ostenta enormes cualidades turísticas y muchas de ellas se hayan escondidas en los confines más recónditos posibles. En esta nota traemos tres destinos tan imperdibles como desconocidos para que puedan visitarlos en sus próximas vacaciones.

En el corazón de la Región de Arica y Parinacota, en el norte de Chile, existe un espejo de agua donde la sangre parece haber invadido cada gota: la Laguna Roja. Se estima que la temperatura de sus aguas oscila alrededor de los 50°C y recién fue descubierta en el año 2009, pese a su estrecha relación con el Embalse Caritava.

El “Mar Rojo”, como lo apodan los lugareños de Tarapacá, se encuentra a 3.700 metros sobre el nivel del mar y a él se le atribuyen poderes sobrenaturales ligados a misteriosas desapariciones agua adentro y la muerte de la antigua tribu de los Aymaras que bebieron de sus aguas. Sin embargo, más allá de todo el misticismo la Laguna Roja encierra gran belleza en cada punto de sus aguas, y la explicación de su color rojizo, científicamente, se haya en las piedras calizas que tiñen el espejo, o bien, en una especie única de algas que habitan en las profundidades.

Si bien la Laguna Roja corresponde a la comuna de Camarones, la forma más sencilla de llegar será a través de Camiña, en Tarapacá. No hay que olvidar que en las proximidades se encuentran otras dos lagunas igual de singulares, aunque con aguas amarillas y verdes. Y como para no ser menos en cuestiones místicas las “Lagunas hermanas” burbujean al sentirse invadidas por gente desagradable, según cuenta la leyenda popular.

A la Laguna Verde se le atribuye el sexo masculino, mientras que a las lagunas Roja y Amarilla le atribuye una característica femenina. Indudablemente serán tres destinos obligados para los viajes a Chile, tierra que combina misterio y belleza.