En el año del Bicentenario de la Batalla de Maipú, que selló nuestra Independencia Nacional, y del Voto de O’Higgins a la Virgen del Carmen, Patrona de Chile, y a días de que Ñuble -cuna de Bernardo O’Higgins y de Arturo Prat- sea oficializada como nueva Región de Chile, en este histórico territorio debiera manifestarse cariño, resguardo y cuidado por los  monumentos públicos y áreas patrimoniales, como también, un apoyo absoluto al desarrollo cultural, teniendo presente que es un territorio de grandes artistas (Arrau, Brunet, Pacheco Altamirano, Vinay, etc.).

La conservación de un Monumento Histórico o Monumento Nacional según la ley que los regula (Nº 17.288), le corresponde a las autoridades locales, lo que pareciera no suceder con la estatua del Libertador, la que se halla en un evidente abandono de su mantenimiento y cuidado. El Padre de la Patria luce en la plaza sin sable, con su cabeza mal reinstalada, ausencia de bronces y múltiples rayados hechos por desconocidos.

A la falta de mantención y cuidado, se suma otro hecho que en nada aporta al respeto por O’Higgins y en nada ayuda a Chillán, reconocida como la urbe histórica, donde nació no solo el Padre de la Patria, sino que también grandes artistas que han llevado el nombre de la ciudad a todo el mundo.

Se trata ahora de la inoportuna instalación de un recinto de baños públicos, a nivel de piso, y muy cercano al Monumento, que, por un lado, rompe la estética del sector y, por otro, puede implicar malos olores o conductas indecentes en el entorno del héroe, sin mencionar el impacto ambiental en los árboles centenarios del lugar.

Servicios higiénicos son necesarios para las necesidades de quienes circulan por el área, pero se pudieron diseñar de un modo más cuidadoso, retirados del monumento y en el subsuelo, como se ha hecho en numerosas otras plazas del país o paseos peatonales.

Desde la mirada de la industria del turismo, será muy difícil explicar a los visitantes un escenario de estas características. Si la nueva Región desea ser proyectada como Histórica, Patrimonial y Cultural, todo lo que se ejecute debe ser a favor y no en contra de tal objetivo.

Muchos historiadores, arquitectos, directivos de centros culturales y habitantes de la ciudad han manifestado su total desacuerdo con la instalación de estos baños públicos, como lo demostró una encuesta de opinión realizada por un prestigioso diario local, en que la ciudadanía expresó su total desacuerdo con esta desafortunada iniciativa.

Pareciera que solo queda esperar que las nuevas autoridades regionales puedan intervenir para que la Plaza de Armas O’Higgins de Chillán sea uno de los lugares más visitados por los turistas que deseen disfrutar de las bondades de la nueva Región, con un Padre de la Patria que luzca pleno, limpio y orgulloso y sin nada que interfiera en forma negativa en su entorno.

Asociación de Periodistas de Turismo de Chile
APTUR Chile