No hay dudas de que el problema generado por la Marea Roja y todo el impacto social que ello implica, tiene también un grave impacto en el turismo que se realiza tanto en el territorio continental como en las islas de Chiloé y lugares aledaños. La situación de decenas de viajeros que quedaron “atrapados” en sus lugares de destino por los bloqueos de puentes y  carreteras, y el problema generado a los proveedores de productos y servicios turísticos (pequeños artesanos, comerciantes, hoteleros, dueños y empleados de restaurantes, etc.), quienes se han quedado sin clientes a quienes vender o atender, es preocupante.

Los proveedores de productos y servicios turísticos han debido paralizar sus actividades tradicionales para enfrentar la ausencia de clientes, los que han cancelado sus reservas a raíz de la explosión social generada por la crisis que desató la Marea Roja y que hizo detonar otros aspectos del aislamiento de la Isla Grande y de las otras decenas de islas que conforman el archipiélago, lejanos todos del centro administrativo regional, con sede en Puerto Montt y mucho más lejos aún del centro neurálgico de las decisiones nacionales que se encuentra en Santiago.

Las preguntas se multiplican: ¿Se sabe cuántos turistas quedaron aislados por efecto de los bloqueos en las carreteras? ¿Se les ayudó de alguna manera a salir de la zona o a permanecer seguros en determinados establecimientos? ¿Se constituyó alguna instancia en forma especial para conocer el problema? ¿Se conoce cuántos establecimientos hoteleros enfrentan problema por ausencia de pasajeros? ¿Cuántos restaurantes? ¿Cuántas empresas dedicadas al turismo permanecen sin clientes? ¿Hay un catastro general de la situación y qué se hará para apoyarles?

La dura realidad que enfrenta el sector turístico en Chiloé (además de los otros sectores directamente afectados, como los pescadores artesanales), reafirma el planteamiento hecho por la Asociación de Periodistas de Turismo de Chile, APTUR Chile, desde hace ya un par de años, a diversas autoridades (dos ex directores de Sernatur y la actual subsecretaria de Turismo, justo en mayo del 2014), respecto de la necesidad de contar con un Comité de Comunicaciones ante Crisis o Emergencias en Turismo, para enfrentar este tipo de situaciones ya sea –como en este caso-, originada en un fenómeno natural, pero con grave impacto social, como también las generadas por catástrofes naturales (como terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, inundaciones, epidemias u otras con la que la naturaleza acostumbra a sorprendernos), o tragedias y accidentes causados por el hombre (incendios forestales, contaminación de aguas, incendio de instalaciones turísticas, tragedias carreteras, accidentes aéreos, etc.), que ocurren cada cierto tiempo en nuestro territorio.

Un Comité de Comunicaciones, con participación de los sectores público y privado, debe jugar un rol fundamental para precisar ante la comunidad nacional e internacional los alcances reales del problema (mayores o menores), la capacidad de respuesta para auxiliar a los afectados, su número exacto e identidad y llevar así tranquilidad tanto a sus familiares como a la población en general.

La transparencia en la información es clave para que la reacción sea acorde a la gravedad del problema. No se puede intentar disminuir su real impacto, minimizando una situación que tarde o temprano será reconocida, como tampoco exagerar los hechos y multiplicar así el efecto negativo en la actividad.

“La comunicación es un elemento crucial de un buen sistema de gestión de crisis. Ayuda a limitar el impacto negativo de una crisis al afrontar las necesidades de información de todos los agentes del sector de manera eficiente, puntual y responsable”, plantea con razón la Organización Mundial de Turismo (OMT).

Pero un organismo de este tipo no se puede improvisar de un día para otro, debe estar preparado de antemano en todo Chile, con protocolos de acción determinados, medidas precisas a adoptar según sea el caso, personas que lo integrarán en sus diversos niveles, sistemas de comunicación, formas de coordinación, voceros en los diversos niveles, acceso a las fuentes oficiales, etc., etc.

Cada vez que un acontecimiento catastrófico sucede en el país, volvemos a insistir en la necesidad de actuar. Ojalá ahora se aprenda la lección y se enfrente de una vez por todas la situación, reiterando que Chile es un país de eventos naturales, generalmente imprevisibles.

Hacemos un llamado a los diversos actores involucrados a constituir este Comité de Comunicaciones ante Crisis o Emergencias en Turismo y juntos encontrar la mejor forma de hacerlo operativo y eficiente. Estamos plenamente disponibles para colaborar en su puesta en marcha.

Asociación de Periodistas de Turismo
APTUR Chile