Por Pedro Arraztio

Las huelgas, las inundaciones de junio y sobre todo los atentados que han golpeado a la capital francesa se han convertido en una verdadera catástrofe turística para París que ha perdido alrededor de un millón de turistas entre enero y junio respecto del año pasado.

Según datos publicados por el Comité Regional de Turismo esta semana, existe una caída de 6,4% en las reservas de los hoteles -casi el 10% en el caso de turistas extranjeros-, lo que ha generado  pérdidas de unos 750 millones de euros al sector. En el total del país, el número de turistas extranjeros ha disminuido en un 7%.

“Es hora de tomar conciencia respecto a la catástrofe industrial que el sector está viviendo”, alertó Frédéric Valletoux, presidente del Comité de Turismo en la región de la Isla de Francia, donde se encuentra la capital.

Fuerte impacto en el PIB

En todo el país el turismo aporta el siete por ciento del Producto Interno Bruto y garantiza 500 mil puestos laborales en la región, lo que lo convierte en la industria local más importante. Las recientes cifras significan la caída más grande en el sector desde 2010.

El ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Marc Ayrault, indicó que reunirá a principios de septiembre un comité de urgencia económico para el sector, debido a las enormes pérdidas financieras.

“Los atentados explican en parte esas tendencias decepcionantes. La percepción del riesgo en materia de seguridad tuvo una influencia neta sobre algunas clientelas, en especial las de mayores recursos, o las originarias de Asia”, afirmó.

Ayrault anunció la inyección de 500 mil euros más para impulsar a Francia como destino turístico, que se suman al millón entregado en marzo después de los atentados yihadistas. De igual forma, se espera que este año lleguen al país cerca de unos 80 millones de turistas extranjeros, lo que lo mantendría como el primer destino turístico mundial, seguido por Estados Unidos.